Dermatitis Atópica
La dermatitis atópica es una enfermedad de piel que provoca picazón, hinchazón y enrojecimiento. Suelen ser personas con una piel más sensible ya que su piel carece de ciertas proteínas que mantienen la barrera protectora contra el agua. Es más común en bebés, pudiendo iniciara los 2 meses de edad. Muchas personas lo superan con el tiempo a comienzos de la vida adulta.
Esta enfermedad a menudo se acompaña de asma, alergias o antecedentes familiares alérgicos. Sin embargo, esta dermatitis no es causada por alergias. Esta condición requiere de cuidados continuos con jabones suaves, lociones y cremas adecuadas que brinden adecuada reestructuración a la piel
Impétigo Contagioso
El impétigo es una infección cutánea común en niños causada por una bacteria (S.aureus o S.pyogenes) la cual presenta ampollas y costras color miel. Se presenta con mayor frecuencia alrededor de la nariz y labios (en cara), pero puede surgir en cualquier parte del cuerpo.
El imoétigo es contagioso, pudiendo pasar de persona a persona. Se disemina con rapidez y, en ocasiones, puede estar acompañado de picazón.
Su tratamiento debe ser supervisado por un médico e incluye antibióticos tópicos y/o orales.
Moluscos Contagiosos
Es una enfermedad cutánea causada por un miembro de la familia Pox virus que produce protuberancias indoloras y firmes sobre la piel. Esta afección se ve con frecuencia en niños, y se transmite con facilidad por el contacto directo con el virus.
Se observan lesiones con mayor frecuencia en cara, pero pueden surgir en cualquier parte del cuerpo incluyendo tronco, brazos y extremidades superiores e inferiores.
Su evolución es benigna donde en muchas ocasiones presenta involución espontánea en cuestión de meses. Existen diferentes métodos en el consultorio para extirpar estas lesione con algunas cremas, crioterapia o curetaje.
Verrugas Virales (ojos de pescado)
Las verrugas son ocasionadas por diferentes serotipos del Virus del Papiloma Humano. Estas se observan como protuberancias de superficie rugosa que pueden tener puntos rojos o negros en la superficie. Son más comunes en niños y sus lugares de predilección son palmas de manos, plantas de pies, codos y rodillas. Estas pueden contagiarse de un lugar a otro en el cuerpo de una persona infectada por el roce o manipulación de la lesión.
El tratamiento puede incluir medicamentos tópicos o la extracción mediante procedimientos médicos. Es importante no manipular la lesión para evitar su diseminación.
Pediculosis capitis (piojos)
La infección por el virus del herpes simple puede deberse al virus del herpes simple de tipo 1 o de tipo 2. Ambos pueden causar infección bucal, genital o en el tronco. La transmisión es producida por el contacto con una persona que dispersa el virus de forma activa. Después de la infección inicial, el virus del herpes simple permanece latente (dormido) en los ganglios nerviosos, donde periódicamente puede reactivarse y causar síntomas precipitados por exposición excesiva a los rayos ultravioleta (el sol), fiebre, estrés físico o emocional, déficit en el sistema inmune, entre otros.
La reactivación del virus de la varicela en el cuerpo es lo que ocasiona el Herpes Zoster. Cualquier persona que haya sufrido de varicela puede desarrollar herpes zóster (culebrilla), aunque desconoce por qué se reactiva el virus. Esta afección provoca una erupción dolorosa que puede manifestarse como un conjunto de ampollas que siguen un patrón lineal en una región del cuerpo. Este dolor inicial puede persistir incluso después de la desaparición del sarpullido (neuralgia posherpética).
El tratamiento incluye analgésicos para calmar el dolor, y medicamentos antivirales. La vacuna de varicela en los niños o de la vacuna del herpes zóster en los adultos puede minimizar el riesgo de desarrollar herpes zóster. La vacuna del herpes zóster se recomienda aplicar a partir de los 45-50 años.
